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Urolitiasis en pequeños mamíferos

Urolitiasis en pequeños mamíferos

La urolitiasis se refiere a la formación de cálculos (cálculos o urolitos) en el tracto urinario. Los cálculos se pueden encontrar en cualquier parte del tracto urinario, en los riñones, el uréter o la vejiga, pero son más comunes en la vejiga. Se encuentran más comúnmente en conejos y hurones, pero también pueden afectar a animales más pequeños.

Los cálculos se forman debido a la sobresaturación de la orina con ciertos minerales. Varios factores pueden contribuir a esta sobresaturación, como el aumento de las concentraciones de minerales específicos en la orina, alteraciones en el pH (acidez o alcalinidad), orina altamente concentrada, presencia o ausencia de estimuladores e inhibidores de la formación de cristales.

Varios factores pueden contribuir al desarrollo de la urolitiasis. Éstos incluyen:

  • Factores genéticos
  • Diferencias en la composición dietética y la ingesta de agua.
  • Enfermedades metabólicas subyacentes
  • Infecciones bacterianas del tracto urinario.

    La causa de la formación de cálculos es desconocida en muchos casos.

    Los diversos tipos de cálculos se nombran según su composición mineral predominante. Los diferentes tipos de cálculos deben tratarse de manera diferente. En consecuencia, es importante que su veterinario pueda obtener cálculos para el análisis químico.

    El riesgo de recurrencia de la urolitiasis es alto y oscila entre el 20 y el 50 por ciento. Los síntomas de la mascota dependen del número de cálculos, su ubicación en el tracto urinario, las características físicas de los cálculos (lisos o irregulares) y la presencia de infección bacteriana del tracto urinario.

    De qué mirar

  • Micción difícil o frecuente
  • Orinar en lugares inapropiados
  • Sangre en la orina

    Diagnóstico

    Se necesitan pruebas de diagnóstico para identificar la urolitiasis como la causa de los síntomas de su mascota y para excluir otros procesos de la enfermedad.

    Un historial médico completo y un examen físico, incluida la palpación del abdomen, es esencial en todos los animales enfermos. Para muchos mamíferos pequeños, un examen físico puede ser todo lo que se necesita para sospechar cálculos en la vejiga. Si es posible, las pruebas adicionales ayudarán a confirmar el diagnóstico, como:

  • Análisis de orina para evaluar la concentración de orina, acidez o alcalinidad (llamado pH), presencia de glóbulos rojos, glóbulos blancos, bacterias y cristales.
  • Radiografías abdominales para identificar cálculos que son lo suficientemente densos para ser visualizados

    En algunos casos, se pueden recomendar pruebas adicionales para hurones y conejos. Raramente, si alguna vez, se realizan en la mayoría de los mamíferos pequeños:

  • Cultivo de orina y sensibilidad para identificar infección bacteriana del tracto urinario
  • Pruebas de bioquímica sérica para evaluar la función renal.
  • Conteo sanguíneo completo para evaluar la infección
  • Ecografía abdominal para evaluar la obstrucción del tracto urinario por cálculos
  • Estudios de rayos X con contraste para visualizar algunos cálculos no visualizados en radiografías simples
  • Análisis de cálculos para identificar la composición mineral de los cálculos y guiar a su veterinario en el tratamiento de la urolitiasis.

    Tratamiento

    Los tratamientos para la urolitiasis pueden incluir uno o más de los siguientes. Para conejos y hurones, es posible un tratamiento más agresivo. Debido a problemas de tamaño y costo, la cirugía a menudo no se realiza en roedores:

  • Tratamiento de la infección bacteriana del tracto urinario con antibióticos.
  • Eliminación de cálculos quirúrgicamente o por intervención dietética. Hay ventajas y desventajas en ambos métodos. La cirugía es invasiva, pero generalmente asegura la eliminación de todos los cálculos y permite el análisis mineral de los cálculos. La disolución de los cálculos por métodos dietéticos no es invasiva, pero no permite el análisis mineral de los cálculos y requiere que su veterinario haga una conjetura sobre el tipo de cálculo presente.

    Algunas piedras pueden disolverse por medios dietéticos y otras no. El intentar o no la disolución de la dieta dependerá de la salud general de su mascota, el tipo de cálculo sospechoso, la ubicación y el número de cálculos y otros factores que su veterinario discutirá con usted.

    En muchos casos, la cirugía es la forma más directa de eliminar cálculos y enviarlos para su análisis.

    Cuidado y prevención en el hogar

    En casa, asegúrese de administrar cualquier medicamento recetado por su veterinario. Administre antibióticos de acuerdo con el horario prescrito. Es importante permitir que su mascota tenga acceso libre a agua limpia y fresca.

    La mayoría de las piedras son difíciles de prevenir. Brindarle a su mascota oportunidades frecuentes para orinar y un amplio suministro de agua limpia y fresca puede ayudar.

    El tratamiento inmediato de las infecciones del tracto urinario puede ayudar a reducir el potencial de formación de ciertos cálculos.