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¿Por qué la gente le corta las orejas a los perros?

¿Por qué la gente le corta las orejas a los perros?

¿Por qué la gente le corta las orejas a los perros? Una forma común de decirle a su perro lo que está a punto de suceder es levantar las orejas en el aire, o también puede usar su voz para decirle a su perro que "cállate".

En ambas situaciones, un perro muestra su lado sumiso. Para ser aceptados como miembros de la manada, los perros a menudo necesitan demostrar que están dispuestos a hacer lo que la manada quiere. Esto demuestra que son leales a la manada. Para obtener más detalles sobre las señales sumisas en perros, consulte Señales sumisas en perros.

En este artículo, le mostraré cómo puede usar los mismos principios para comunicarse con sus hijos y mejorar sus relaciones con ellos.

Cuando los niños son pequeños, a menudo no escuchan, incluso cuando se les dice que hagan cosas. También pueden portarse mal o intentar alejar a sus padres. La primera reacción de los padres suele ser ira o frustración. Esto se debe a que los niños que no escuchan están actuando de una manera que no es aceptable, razón por la cual los padres pueden haber perdido la paciencia.

Como padres, podemos usar los mismos métodos para enseñar a nuestros hijos que podemos usar para enseñar a nuestros perros a ayudarlos a escuchar o dejar de portarse mal.

Podemos utilizar los principios de dominio, sumisión y autoridad para ayudar a los niños a aprender mejores modales.

Los niños a menudo necesitan que sus padres tomen el control de las situaciones para que los escuchen o dejen de portarse mal. Por ejemplo, si sus hijos corren por la sala de estar, debe asegurarse de no permitirles salir de la casa mientras todavía están haciendo un desastre. Si no tomas el control, terminarán ensuciando toda la casa.

Hay tres formas principales en las que podemos comunicarnos con nuestros hijos: dominio, sumisión y autoridad.

En mi video sobre las señales sumisas en los perros, explico por qué es útil usar estos principios cuando intentas enseñarle a un perro a responder a las órdenes. En este artículo, le mostraré cómo se pueden usar estos principios para enseñar a los niños a hacer lo que se les dice que hagan y cómo tratar con los niños que no escuchan.

Primero, explicaré cómo se utilizan los tres principios básicos de dominio, sumisión y autoridad para enseñar a los niños a escuchar.

En segundo lugar, le daré un ejemplo de cómo se utilizan estos principios en situaciones de la vida real, para que pueda aplicarlos a sus propios hijos.

Cómo enseñar a los niños a escuchar

Cuando queremos que los niños nos escuchen, usamos los principios de dominio, sumisión y autoridad.

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que nuestros hijos comprendan el desequilibrio de poder que existe en la situación.

Esto se hace asegurándonos de que tenemos el control, para que nuestros hijos sepan que no están a cargo.

Si permitimos que nuestros hijos estén a cargo, asumirán que el desequilibrio de poder está a su favor y usarán su poder para conseguir lo que quieren. Cuando enseñemos a nuestros hijos estos principios, comprenderán la diferencia entre estar a cargo y tener poder.

Para obtener más detalles sobre el desequilibrio de poder que existe en las relaciones familiares, consulte Desequilibrios de poder en las familias.

Para asegurarnos de que nuestros hijos comprendan el desequilibrio de poder, debemos asegurarnos de que vean que estamos a cargo y debemos asegurarnos de que parezcamos fuertes. Si nos vemos débiles, o parece que estamos cediendo, los niños verán que están a cargo.

Una vez que les hemos mostrado a nuestros hijos el desequilibrio de poder, debemos explicarles cómo queremos que se comporten y mostrarles cómo deben comportarse.

Si les mostramos que tenemos poder y que somos fuertes, podremos ayudarlos a que se den cuenta de que tenemos poder y que somos fuertes.

Si les mostramos que no estamos a cargo y que somos débiles, verán que no tenemos poder y asumirán que somos débiles.

Nuestros hijos necesitarán aprender de nosotros qué es aceptable y qué no. Si les decimos qué es aceptable y qué no, aprenderán que hay algunas cosas que están bien y otras que están mal. Esto les ayudará a respetar las opiniones y sentimientos de otras personas.

Nuestros niños también necesitan aprender lo que es aceptable y lo que no es aceptable. Para enseñarles esto, debemos mostrarles que tenemos derecho a decidir cuándo una situación es aceptable o no.

Si no tenemos derecho a decidir, estaremos dando a nuestros hijos una falsa impresión del mundo, lo que podría afectar su comportamiento y su forma de pensar.

Por ejemplo, si les enseñamos a nuestros hijos que nunca deben golpear a sus padres, les estamos enseñando a nunca golpear a otras personas, cuando de hecho a veces pueden tener que usar la fuerza física para conseguir lo que quieren.

También debemos enseñar a nuestros hijos que tenemos el derecho de decirle a otras personas lo que deben o no deben hacer. Por ejemplo, podemos decirles a nuestros hijos que no deben golpear ni patear a sus amigos.

Si les mostramos que tenemos el derecho de decirle a otras personas lo que deben y no deben hacer, comprenderán lo que está bien y lo que está mal de lo que hacen y respetarán los derechos de otras personas.

Si les mostramos a los niños que tenemos poder y que somos fuertes, aprenderán que tienen derecho a estar a cargo y a decirle a otras personas lo que deben hacer.

Si les mostramos a los niños que tenemos poder y que somos débiles, aprenderán que ellos no tienen poder y que otras personas tienen poder sobre ellos.

Por ejemplo, podemos enseñar a nuestros hijos que está mal golpear a sus padres si se portan mal. Si les mostramos que somos fuertes y que tenemos poder sobre ellos, aprenderán la diferencia entre golpear a sus padres y otras acciones que son aceptables.

Por ejemplo, podemos mostrarles que golpear a sus padres es algo malo, pero que está bien gritarles o decirles


Ver el vídeo: Por qué las personas se cortan? (Enero 2022).