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Traumatismo craneal en pequeños mamíferos

Traumatismo craneal en pequeños mamíferos

El traumatismo craneal se puede definir como una lesión contundente o penetrante que se produce en la cabeza. En pequeños mamíferos puede ocurrir debido a una variedad de causas, la más común de las cuales es la caída desde una altura. Otras causas incluyen traumatismo cerrado (como ser pisado) o peleas de animales.

La disfunción cerebral puede ser el resultado de una conmoción cerebral, hinchazón, hematomas, laceraciones, fracturas, compresión o sangrado.

De qué mirar

Si sospecha que su mascota ha sufrido un traumatismo craneal, obsérvelo por lo siguiente:

  • Nivel anormal de conciencia
  • Diferencias en el tamaño de la pupila.
  • Extremidades rígidas
  • Extremidades flácidas
  • Movimiento ocular inusual
  • Sangrado de la nariz
  • Sangrado del canal auditivo.
  • Convulsiones
  • Inclinación de cabeza

    Diagnóstico

    Se necesitan pruebas de diagnóstico para reconocer el traumatismo craneoencefálico y determinar su gravedad. Una historia clínica completa y un examen físico son partes importantes del diagnóstico inicial de trauma en la cabeza. Las pruebas y los procedimientos que su veterinario puede desear realizar incluyen:

  • Examen neurológico inicial. Su veterinario deberá evaluar rápidamente el estado de su mascota, lo que puede incluir la evaluación de la función cerebral y la determinación del sitio del daño. Durante la evaluación inicial, se evaluará el nivel de conciencia de su mascota. El tamaño de las pupilas y su respuesta de luz también se evaluarán para ayudar a determinar la gravedad de la lesión. Un examen neurológico más completo puede necesitar esperar hasta que su mascota esté alerta; sin embargo, eventualmente será importante determinar si hay otras lesiones importantes, como la médula espinal.
  • Examen físico. Su veterinario realizará un examen físico más completo tan pronto como su mascota esté estable. Es posible que se hayan pasado por alto otras lesiones, particularmente aquellas que no son potencialmente mortales, durante el examen inicial cuando la condición de su mascota era crítica. Una vez que su veterinario tenga la oportunidad de examinar a su mascota a fondo, puede notar un trauma en el abdomen, el pecho o incluso fracturas de las extremidades.
  • Radiografías (rayos X) o tomografía computarizada. Si está indicado, su veterinario puede recomendar radiografías para detectar fracturas de cráneo o columna y tomografía computarizada para detectar fracturas y lesiones cerebrales.

    Tratamiento

    El tratamiento del trauma en la cabeza dependerá de la causa y la magnitud de la lesión.

  • Repita los exámenes neurológicos. Si su mascota tiene evidencia de trauma en la cabeza, su veterinario realizará exámenes neurológicos repetidos porque el estado del cerebro lesionado puede cambiar rápidamente. Incluso si su mascota inicialmente parece normal, es aconsejable que su veterinario lo observe durante 24 horas para permitir que se realicen exámenes neurológicos repetidos. Las anormalidades pueden hacerse evidentes a medida que el cerebro se hincha o se produce sangrado dentro o alrededor de los tejidos.
  • Cuidados de apoyo. Se colocará un catéter intravenoso para permitir la administración de líquidos y prevenir la deshidratación. Su veterinario también le proporcionará analgésicos según sea necesario. Por lo general, esto solo se hace en conejos y hurones. Las mascotas más pequeñas pueden recibir líquidos subcutáneos.

    El tratamiento específico para el traumatismo craneoencefálico implica varios medicamentos. Estos medicamentos pueden ser factibles para pequeños bichos y se usan con mayor frecuencia en hurones y conejos. Algunos efectos secundarios pueden ocurrir debido al metabolismo y al tracto gastrointestinal de roedores y conejos.

  • Control de convulsiones. Las convulsiones pueden ocurrir en animales que han sufrido un trauma cerebral. Se puede administrar diazepam (Valium®) o fenobarbitol para controlar estas convulsiones.
  • Tratamiento para la inflamación cerebral. Se pueden administrar medicamentos para prevenir o tratar la inflamación del tejido cerebral. Se pueden administrar esteroides y soluciones que extraen fluidos de los tejidos (soluciones hiperosmóticas) y / o disminuyen la producción de líquido cefalorraquídeo, como el manitol. La terapia de oxígeno también se puede recomendar. Se debe tener cuidado para evitar los reflejos de tos / estornudos tanto como sea posible porque estos aumentan la presión intracraneal, que es la presión dentro del cráneo o el cráneo. Cualquier aumento en la hinchazón del cerebro o la presión intracraneal puede contribuir al deterioro neurológico, como embotamiento, estupor o coma.
  • Fracturas de cráneo. Se puede recomendar un tratamiento no quirúrgico conservador para las fracturas que no están desplazadas, es decir, el hueso está roto pero los fragmentos no han cambiado de posición. Sin embargo, las fracturas que ejercen presión sobre el cerebro, que se desplazan hacia adentro, pueden necesitar extirparse o repararse quirúrgicamente.
  • Tratamiento de shock. Si su mascota tiene evidencia de shock u otras lesiones asociadas con un trauma, se debe proporcionar un tratamiento específico para estas afecciones.

    Cuidado y prevención en el hogar

    El traumatismo craneoencefálico es una emergencia potencialmente mortal. Si sospecha que su mascota ha sufrido un traumatismo craneal, llévelo a su veterinario para que lo evalúe lo antes posible.

    Mientras espera que su mascota sea examinada, manténgala caliente, mantenga la cabeza elevada o nivelada con el resto del cuerpo y minimice la presión sobre su cuello, cabeza o espalda.

    Tenga cuidado al manipular a su mascota para evitar ser mordido. Es posible que su mascota no esté al tanto de lo que está haciendo y podría lastimarlo sin darse cuenta.

    Las pequeñas criaturas son particularmente propensas a sufrir lesiones al ser pisadas, rodadas con una mecedora o atrapadas en un sillón reclinable. No permita que los niños pequeños manejen mascotas pequeñas sin supervisión.